Arbuniel: Las contradicciones del desarrollo y las amenazas al patrimonio
.Javier Contreras Becerra
Doctorando en Historia, hijo y nieto de arbunielenses
Jaén, 23 de diciembre de 2008
Arbuniel es una pedanía cercana a los 800 habitantes, perteneciente al municipio de Cambil (Jaén), enclavado en la comarca de Sierra Mágina. Su economía se basa principalmente en la agricultura, ganadería y el sector servicios (algunos bares, un hotel y otros alojamientos rurales).
En contra de lo que pudiera pensarse, su reducido tamaño no ha impedido que la población de mediana edad posea un alto nivel cultural, consecuencia de los esfuerzos acometidos por diversas generaciones de arbunielenses a partir de los años 60, que cursaron estudios de grado medio y superior en universidades, universidades labores, escuelas de magisterio o Formación Profesional.
Desde hace varios meses, se baraja la posibilidad de instalar una cantera de roca ornamental de travertino en el paraje del Cortijo del Torcal y de la Dehesa del Banco, que dista 750 metros del punto más próximo del perímetro del núcleo urbano. Dicho proyecto repercutiría en dos parajes de alto valor ecológico y sentimental: el propio Banco y el Nacimiento del río Arbuniel (y, por extensión, al Acuífero de Alta Coloma). Al confirmarse y abrirse el plazo de presentación de alegaciones a la Delegación de Medio Ambiente, los vecinos han hecho lo propio. Además, se han organizado, bien a través de la Asociación de Vecinos Los Toscares, bien en torno a la Plataforma Anticantera. La necesaria difusión informativa de las consecuencias de su instalación está corriendo a cargo de folletos, editados artesanalmente para general conocimiento por los ingenieros técnicos naturales de Arbuniel, Jacinto Contreras Vázquez y Cristóbal Encinas Sánchez.
Pero los argumentos de los detractores del proyecto no se centran únicamente en su alto valor sentimental, natural y ecológico. Hay otra razón de peso. El paraje del Banco está situado próximo a una necrópolis altomedieval y posibles restos de edificación del mismo periodo. No por casualidad la toponimia presente en los parajes cercanos nos revela las huellas de su posterior condición de frontera del Reino nazarí de Granada (Cerro del Gallarín, donde estaría situada la torre atalaya del Gallarín). A ello se añade la presencia de numerosas cuevas en los farallones, acantilados o “cortados” de El Torcal, entre las cuales sobresalen las del Agua, del Aire, de los Murciélagos y del bandido Narváez, muy visitadas por los jóvenes y adultos del lugar. Este condicionante ha sido destacado en algunos escritos de alegaciones presentados en estos últimos meses.
No es la primera vez que el patrimonio histórico de Arbuniel se ha visto afectado por los perniciosos avances de un mal entendido progreso. Ya en los años sesenta, aparecieron en los campos cercanos al núcleo urbano varios restos de tumbas que fueron destruidas para instalar las canalizaciones. Dichos vestigios pudieron posiblemente formar parte de la cultura material propia de la villa romana de Vergilia y de la mansión Viniolis.
Queda de manifiesto por qué los vecinos de este pequeño rincón jiennense entienden que sus reivindicaciones son justas. Porque no están dispuestos a que su calidad de vida mengue de forma sensible y se hipoteque el futuro sostenible del pueblo. Porque el patrimonio histórico y medioambiental acusará una pérdida irreparable. Porque no se puede incurrir en el error de primar los intereses particulares antes que los de una comunidad. De ahí se desprende la inquietud existente y la demanda a las distintas administraciones y representantes políticos para que cumplan con el deber que han contraído con sus conciudadanos y defiendan sus derechos.
